LinuxParty
Imagen: ReeddesignEl 15 de mayo de 1948, el teniente Paul H. Fackler, del 514th batallón de reconocimiento meteorológico de EEUU, se despistó por unos instantes y penetró con su avión en el interior del hongo nuclear de una de las bombas que el ejército estaba detonando en las islas Marshall. Durante
Tal vez sin quererlo, su hazaña ya había colocado una semilla en la mente de las autoridades militares: la idea de enviar aviones tripulados al interior de aquellas nubes radioactivas quizá no era tan descabellada.
Nuestro artículo de hoy trata un tema tan necesario (y seguramente polémico) como es el de recuperar los mejores títulos que ha dado nuestro software de entretenimiento, desde los tiempos de los ordenadores de 8 bits, en los que un par de adolescentes realizaban un juego que se vendía en todo el mundo y conseguían licencias internacionales, hasta los días de hoy, cuando nuestras compañías desarrollan software para que otros lo publiquen como suyo (eso sí, pagando).
En esta entrada voy a narrar una pequeña fábula que nos enseña la importancia del trabajo bien hecho.
Erase una vez una compañía llamada Opera que deseaba comprar servidores; se trataba de una gran ampliación, ya que algunos de sus servicios, como My Opera, estaban creciendo a muy buen ritmo así que necesitaban un gran aumento de capacidad.
El caso es que los fabricantes, ansiosos por hacerse con tan jugoso contrato, enviaron a Opera máquinas de muestra, para que sus técnicos las probaran.
La próxima generación de astronautas podrán tener un viaje a través del cosmos durante años o décadas en una misión para explorar lejanos planetas y las estrellas ,-y sabrán que ya nunca podrán regresar.
Un alto oficial de la Nasa ha dicho al Guardian que bien el mundo de las agencias espaciales, o las empresas comerciales pueden tener éxito en un misión, que constaría en emitir billetes de ida al espacio (en una única misión), con la aceptación de que los viajeros sabrán que no podrán regresar.
Las
aplicaciones web ofimáticas son una alternativa gratuita para editar
textos, crear hojas de cálculo o realizar presentaciones sin necesidad
de instalar uno de los programas tradicionales de escritorio como el
Office de Microsoft. Se manejan a través de un navegador y sólo
requieren una conexión a Internet. Reúnen además numerosas ventajas
para colaborar con otros usuarios en la edición simultánea de
documentos, algo impensable hasta la fecha, ya que habilitan numerosas
y variadas opciones para desarrollar los más diversos trabajos en
equipo.



