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Un aire a lo Universo Picapiedra rodea a Vim 7.0, la casi-reciente actualización del Editor Que Usa Dios. Claro que todas las nuevas funcionalidades son absolutamente modernas, pero por debajo todo son pies descalzos y (sigue...)
pterodáctilos. No es que no sean útiles, ni que la implementación no sea impresionante. Cuando se habilita la corrección ortográfica y aparece un subrayado rojo estilo Word bajo tus fuentes monespaciadas; o cuando el intérprete empotrado de Ruby se interpreta a sí mismo, y completa dinámicamente los métodos de los objetos según los tecleas; o cuando se crea una nueva pestaña en una ventana pese al desafío que supone una terminal con Curses: a uno le da la risa. Fuente de la noticia: BarraPunto



