Trickle permite controlar la velocidad de subida y descarga de programas concretos sin configurar reglas complejas en el cortafuegos ni modificar todo el tráfico del sistema
Una descarga grande, una copia de seguridad o la sincronización de numerosos archivos pueden consumir prácticamente toda la conexión a Internet. Como consecuencia, la navegación se vuelve lenta, las videollamadas empiezan a sufrir cortes y otros usuarios de la red encuentran dificultades para trabajar.
Linux dispone de sistemas avanzados para administrar el tráfico, como tc, las disciplinas de colas y las reglas de calidad de servicio. Sin embargo, estas herramientas pueden resultar excesivamente complejas cuando solamente necesitamos limitar temporalmente la velocidad de una aplicación.
Para estos casos podemos utilizar trickle, un pequeño programa que permite establecer límites de descarga y subida para procesos concretos.
¿Qué es Trickle?
Trickle es un limitador de ancho de banda que funciona en el espacio de usuario. Puede controlar las conexiones de una aplicación sin necesidad de modificar la configuración de las interfaces de red.
Su principal ventaja es la sencillez. En lugar de crear reglas para direcciones IP, puertos o interfaces, ejecutamos el programa deseado a través de trickle y establecemos la velocidad máxima permitida.
Su sintaxis básica es:
trickle -s -d VELOCIDAD_DESCARGA -u VELOCIDAD_SUBIDA programa
Las velocidades se indican en kilobytes por segundo, normalmente representados como KB/s o kB/s.
Las opciones principales son:
-
-d: establece el límite de descarga.
-
-u: establece el límite de subida.
-
-s: ejecuta Trickle en modo independiente.
-
-t: modifica el tiempo de suavizado.
-
-l: modifica la longitud de suavizado.
Por ejemplo, para limitar una aplicación a 500 KB/s de descarga y 100 KB/s de subida:
trickle -s -d 500 -u 100 programa
El límite no tiene que coincidir exactamente en cada instante. La velocidad puede oscilar ligeramente alrededor del valor establecido.